lunes, 17 de noviembre de 2008

Solitary Angel.




Solitario es mi sendero
y pausado es mi caminar
mientras trato de dibujar en mis recuerdos
tu sonrisa dulce,
que una vez me enamoró
y después de aquel sueño
jamás olvidé.










Bosques de hadas cubren mis deseos
y estrellas fugaces
vigilan mis lágrimas cristalinas
que he de derramar
noche a noche
desde mi ventana
en mi refugio, donde te he de esperar con ansias
observando mil lunas nuevas
y cien lunas menguantes,
pero ¿cuánto más he de esperar para poder ver tu rostro?
¿cuántas lunas más deben pasar para sentir tu voz cerca?
¡Oh si mi pasado fuese distinto!
oh, ¡si supieras que hay dentro de mí...!
nada- nada más que lástima
por aquella alma que alguna vez fui
y que hoy se condena, por soñar contigo
sin poder tenerte cerca.






No quiero esconderme una vez más
tras aquel antifaz de alegría
si dentro de mi, hay algo triste
una tristeza oscura, y cercana
que cada día más me consume,
por la angustia de hacer perder aquella inocencia
que tanto me enamora a diario
y aunque mil lenguas hablen,
mis lágrimas seguirán siendo fuente
de mi cariño por ti, ya que,
así el destino lo quiso.









En ruinas he de yacer,
su odio será mayor quizás...
pero por favor,
¡No me dejes caer en aquella oscuridad,
por toda la eternidad!
prométeme que me cuidarás,
y no me dejaras caer en la miseria.







No nos ceguemos con la luz,
luz de la esperanza de algo hermoso
sigamos viviendo, y no seamos egoístas
con nosotros mismos...

No hay comentarios: