Las estrellas podrán esconderse
algunas noches tras las suaves nubes
La luna caminara cada noche
y desaparecerá al amanecer
El sol puede dejar de brillar
y comenzar a llorar
El viento puede susurrar en el otoño
su voz a quien desea oírla
Las hojas pueden danzar
y caer en su lecho
El silencio puede vaciar el rencor
y la amargura cellar la pasión

Mas nunca mi amor se esconderá,
nunca desaparecerá
quizás deje unas lágrimas en el camino
pero siempre susurrará en tu oído
cuanto te amo, y seré yo...
yo quien dance en tus labios
y quien cellará tus ojos cada noche
mientras sobre nuestros cuerpos
el cielo raso manchado de astros,
o cubierto de aterciopeladas nubes,
e incluso cubiertos por el llanto de los dioses
será testigo de nuestra pasión inmortal.
1 comentario:
Que hermoso el poema, si es tuyo, lo tomé prestado para regalarlo.
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