La verdad es que es casi imposible recordar. Siempre vivo de los recuerdos.
Fue rico recordar como era la juventud, más aún recordar esas sensaciones de la juventud y frescura, el escuchar "Te quise y lo intentamos" de alguien que creí que nunca me quiso, y que nunca le importé fue "wow", fue extraño, pero al final reconfortante.
Reencontrarse con la juventud, algo olvidada, es extraño, recordar y desempolvar aquellos amores que sentiste tan apasionados, y que ahora miras y dices "¿de verdad lloré tanto por ése patán?", o "¿De verdad me quería...? Mish!"
Fue una sensasion extraña recodar aquella fiesta escolar donde bailé con aquel chiquillo que me aceleraba el corazón, y que me cantó una canción al oído... me da risa y nervios. ¡Qué cosas!
La verdad el pasado es extraño, ¿cuántas veces me han cantado al oído?... ¿cuántas veces he mirado las estrellas con alguien al lado?
Es gratificante, y esperanzador el hecho de recordar estas cosas, y sentir cosas que creí que jamás volverían... Eso significa que despues de todo no estoy muerta como lo creía, y eso me pone feliz.
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