La vida es frágil, es simplemente frágil. Poco a poco me he dado cuenta de ello, tuve momentos muy duros en este último tiempo, en que he querido simplemente sentir un poco de paz. He sentido terror de cosas banales que quizás a muchos no les importan, pero lo he sentido.
He sentido el olvido, y la tristeza de ver a alguien que quiero alejarse y que ahora sufre, pero a la vez quizás un poco de complacencia porque creo que ahora quizás me pueda entender mi forma de ver la vida.
La vida es tan frágil, he estado temerosa de perder a alguien querido y que jamás he podido decírselo de manera correcta, por mi poca elocuencia. He estado tan sensible, que lloro con películas y comerciales, me he puesto en los zapatos de mi prima, y no puedo conecbir mi vida sin mi padre, gracias a Dios aún está acá. He vivido un duelo sin tener quizás el motivo concreto, o si quizás. La verdad me siento confundida, me siento atrapada y asqueada.
He visto cosas hermosas claro por las cuales me enorgullece vivir, pero cuando uno las necesita porque te levantaste triste, no están, simplemente no.
Me siento sola en estos momentos, a pesar de estar aún con mi eterno compañero, quién siempre ha comprendido mis dolores, y es la única persona que ha estado en mis crisis, que conoce todos mis dolores, y mis traumas. Hace unos días alguien dijo... "Vas a traumatizarlo, aunque ya no puede tener más traumas", será posible quedarse estancado, y no sufrir más traumas. Para mí la vida está llena de traumas, creo que todo gira en torno a un trauma, pero un trauma no implica algo malo, creo yo, porque el amor puede serlo, un aroma, un recuerdo... pero cuando ellos se tornan oscuros, ahí empieza el sufrimiento humano.
A veces hablo con Dios y le pregunto ¿porqué haces esto tan difícil?, ¿porqué me quitas las fuerzas?, aún no recibo respuestas, pero creo que todo tiene un propósito, que es el aprender a sobrellevar los dolores, para prepararse para un futuro, quizás mejor, quizás peor, pero por algo pasa todo.
Un abrazo enorme para ti, que lees esto,
Un te quiero inmenso en silencio que nunca logré decir,
Un hasta pronto a tí Abuela querida, que sólo Dios sabe cuánto te quise sin decirlo,
y a ti Tío un nos vemos luego, porque sé que estás en el cielo protegiéndonos.
1 comentario:
Creo que no soy la persona más equilibrada en estos momentos para dar un consejo. Pero quiero enviarte ánimo y mucho cariño Caro. A veces, lamentablemente, uno no entiende a otros hasta que le toca vivir lo mismo. Y es fuerte y doloroso, pero sucede y lo importante es recoger las cosas buenas de ello. Siempre he pensado que cuando uno ve las cosas negras, solo las ve así, y no hay más salidas. Pero siempre, por más que cueste, hay una. A veces, no es lo que uno quisiera, pero hay que aprender (y me lo repito a mi misma todos los días) a vivir con lo que se tiene. Lo que tenemos, es finalmente lo que necesitamos. Lo que perdimos es difícil volver a recuperar lo... o solo podemos añorarlo. Es mejor de cierta forma tomar lo bueno de lo que tenemos e intentar todos los días ir sanando...
Besos!
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