miércoles, 4 de mayo de 2011

Diabolique.

Qué diabólica es aquella melodía
pero qué siniestros los pasos danzantes de aquel tumulto
Detener el tiempo es capaz
mientras el maestro de orquesta marca el compás

Diabolique, me llaman
sonriente y ágil mi ritmo
lúgubre quizás, sin embargo
al oírme es posible nota
como los pasos nacen solos
de aquella melodía, que es mi sonar.

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